La causa del incendio en el penal hondureño de Comayagua, que dejó 360 muertos, “fue accidental”, confirmaron expertos de la Agencia para el Control del Alcohol, Tabaco y Armas de EU (ATF), a través de un informe divulgado ayer por la Embajada estadunidense en Tegucigalpa.
“La causa del fuego se cree (pudo) haber sido una llama abierta (el origen del cual podría incluirse, pero no se limita a, un cigarro, una vela, un encendedor, cerillos, etc.), aunque la fuente real de la ignición no fue recuperada”, afirma el documento.
El equipo estadunidense descartó “otras causas posibles” como “causas eléctricas o el uso de líquido inflamable o combustible”, agregó el texto. Precisó que el fuego se inició en la zona superior de dos literas en el módulo seis de la prisión de Comayagua.
Más temprano, en un informe preliminar, el ministro de Seguridad de Honduras, Pompeyo Bonilla, y la Fiscalía General coincidieron con el reporte estadunidense al tiempo que descartaron las versiones de algunos familiares de las víctimas que aseguran que policías habrían disparado a los reos y rociado gasolina para desatar el fuego y facilitar una fuga previamente pagada.
“Pero aún no precisamos cuál de los prisioneros fumaba y se durmió. El cigarrillo habría caído al colchón, que se incendió y causó la tragedia”, explicó el fiscal general Luis Rubí.
Ayer, el número de reos fallecidos se elevó a 360 luego de que Juan Ángel Irías, de 66 años, murió “debido a la severidad de las lesiones”, informó Manuel Boquín, médico del Hospital Escuela, donde han perecido siete de los 10 reos que fueron internados con severas quemaduras.
En la tragedia también murió una mujer que estaba de visita en la cárcel. El sobrepoblado penal de Comayagua, a 90 km al norte de Tegucigalpa, se volvió un infierno la medianoche del 14 de febrero, con 852 reclusos dentro —el doble de su capacidad—, muchos de los cuales murieron atrapados en las celdas, calcinados o asfixiados por el humo.
Lobo promete indemnización
- Por primera vez desde la emergencia, el presidente Porfirio Lobo visitó ayer a los familiares al lugar donde están albergados en espera de que les den los cadáveres.
- Lobo les anunció que pedirá a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos ayuda para establecer un procedimiento de indemnización legal y “justo”.
- El mandatario hondureño reconoció que por el estado en que se encuentran los cuerpos de los reos, el proceso de identificación es “más lento”.
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