Cruz Roja Internacional pide dos horas diarias de tregua

El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) hizo ayer un nuevo llamado de urgencia al gobierno sirio y a las fuerzas opositoras para que cesen las hostilidades al menos “dos horas al día”, con el objetivo de poder incrementar la asistencia humanitaria a la población civil.

“La situación actual exige que se tome una decisión de manera inmediata para poner en marcha una pausa humanitaria en los combates”, dijo el presidente del CICR, Jakob Kellenberger, en un comunicado.

Kellenberger agregó que esa pausa “debería durar al menos dos horas cada día, a fin de permitir que el personal del CICR y de la Media Luna Roja siria cuenten con tiempo para distribuir la ayuda y evacuar a los heridos y enfermos”.

El presidente del CICR recordó que en la ciudad de Homs y en otras zonas del país familias enteras están bloqueadas desde hace varios días en sus casas, incapaces de salir para obtener alimentos básicos o medicamentos de urgencia por los combates.

Kellenberger explicó que el comité está en contacto con las autoridades de Damasco y con líderes de oposición para negociar la pausa en las hostilidades.

También el titular de la Organización de las Naciones Unidas Ban Ki-moon dijo que es necesario garantizar el acceso de ayuda humanitaria, una tarea por la que tendrá que velar el enviado especial que el organismo quiere mandar al país en colaboración con la Liga Árabe y que todavía no ha sido seleccionado.

“La principal prioridad para el secretario general es encontrar la manera de garantizar el acceso de la ayuda humanitaria, porque la población anda escasa de suministros médicos, alimentos y también de electricidad”, dijo el portavoz de Ban, Martin Nesirky, en la sede central de la ONU en Nueva York.

En tanto en el terreno del combate, más de 100 personas murieron, la mayoría en un bombardeo lanzado por las tropas del gobierno del presidente Bashar al Asad contra la ciudad de Homs y la provincia septentrional de Idleb, denunció un grupo opositor.

Estas informaciones no han podido ser verificadas de forma independiente debido a las restricciones impuestas por las autoridades locales a periodistas para realizar su trabajo.

Opositores calculan en más de 8,500 los muertos por la represión gubernamental desde el inicio de las protestas a mediados de marzo del año pasado, frente a las 5,000 contabilizadas por la ONU, que en enero pasado dejó de actualizar la cifra por la dificultad para recabar la información.

Article source: http://impreso.milenio.com/node/9116970

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